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Querido amigo:
Es este uno de esos momentos
en los que desaparece mi vida, al hacer de alguien el
único motivo de mi existencia, conociendo y consciente,
de que son muchos más los que me han mantenido,
y me mantendrán... vivo. Un extraño placer
estar dispuesto a dar la vida por alguien, y a la vez,
sentirse débil y dependiente de otros ojos es una
mezcla de sabor delicioso y amargo que me descubren una
vez más, que no soy más que un vr.
Momentos en los que uno
se siente tan poco que no es nada, momentos donde uno
parece estar competiendo con el corazón de otros,
con su cuerpo o su mente. Jamás fui partidario
de las competiciones y si, quizá, de aquellas cosas
que emergen libremente de nuestro corazón.
La belleza de creer
que algo será eterno aunque no lo sea, y si bien
la eternidad, aplicada a las cosas reales no existen,
si lo es cuando pensamos en la esencia de las cosas. Asi,
tras perder este día el motivo de mi vida, empezaré
la búsqueda de otros tan válidos, que ya
poseo, y que he dejado de mirar unos instantes. Hoy, puede
ser un gran día. Hoy, puede ser el primer día..
del resto de mi vida.
Como siempre, y para
siempre, te ama con todo el amor de su amistad,
Alan-h
El último vampiro romántico
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