El
rostro que no es más que un momento, dibuja entre las pasiones
el encuentro de tu propia alma.
Dibujar con palabras, así es como
a veces llamaron a los pergaminos de este último vampiro
romántico.
Dibujar con una mirada, con un suspiro, con
un susurro cerca de tus oidos.
Crear un momento especial de aquello que
podría ser, simplemente, un momento. 
Pero somos mucho más que una cara,
unos ojos, una piel. Mucho más que vestir bien o vestir mal.
Más que ser moreno, gay, ojos verdes, gafas, e incluso más
que aquello que aquellos que nos miran con su corazón quieran
ver en nuestra mirada. Somos mucho más que caminar o sonreir.
Somos... incluso.. mucho más que un
suspiro.
Pensadlo bien... porque somos... mucho
más... que piel, pero mucho mucho más ... que piel.
CUIDADO!!
