|
<<
Volver al bosque

|
Un instante... como este...
"Miré mi mano suave y lenta sobre el
brazo opuesto. Sentí mi propio tacto y noté como el aire se escapaba
entre mis dedos, y ví como con él la vida se deslizaba fluyendo
libremente sin poder retenerla. Miré al cielo y lo ví plagado de
miradas brillantes. Cerré los ojos, respiré profundo y un aroma
surgió en mi mente. Me sentí vivo... y sonreí.
Vampiros que viven de día y vampiros que
viven de noche. Vampiros de negro y con ropa de colores. Vampiros
que aman a su sexo o al contrario. Vampiros nerviosos y tranquilos.
Pero siempre vampiros únicos que se alimentan de la lentitud de
las cosas desapercibidas. Vampiros que dejan ser y son. Basados
en el respeto y en entender el defecto humano. Vampiros Románticos
que sienten el instante más intenso.
Y cierro los ojos, y me siento
vivo... y sonrio."
¿Eres tu un vampiro/a romántico/a?...
... seguramente.
Los vampiros románticos no son vampiros
de novelas, ni extrañas personas que se alimentan de sangre.
No son un historia, ni un sueño. Han existido siempre que ha
habido una respiración y un pasión
descontrolada por un momento.
Apasionarse por un instante, por un árbol
que ves todos los días, y en un momento te paras, lo observas,
lo vives, y te apasionas. Creas de pronto un momento especial, porque
las cosas especiales no llegan sólas, son creadas por nosotros.
Los VR lo saben, y hacen un intento constante por crear sus momentos
especiales, por hacer de su trocito de vida, un sueño real,
una ilusión maravillosa, que si bien no será a nuestro
antojo, si puede ser mirado con la pasión de nuestros ojos.
Conscientes de que el dolor es pasajero aunque
desespere el tiempo que se necesita para que se extinga, y que la
sonrisa si es cultivada, puede ser eterna.
Conscientes de que tienen derecho a sufrir,
a llorar, a equivocarse, tanto como a reir y acertar, sin olvidar
nunca el respeto por los corazones ajenos, por sus derechos a la verdad
para que puedan elegir su camino, y sobre todo, en un intento constante
de reconocer todos esos derechos a los demás.
En resumen... mirar al cielo.. y sonreir...
|